Posteado por: paperdeboat | Junio 22, 2009

Busca que te busca II

Yo sé que aquel post que escribí sobre búsquedas hace dos meses os encantó. Y lo sé no porque me lo hayáis dicho mucho (que no hubiera estado mal, no) ni porque tenga más visitas que ninguno. Lo sé porque yo lo sé absolutamente todo, incluso cuando os tocáis.

Verdades y complejos de Aramis Fuster aparte, me he decidido a haceros otro post sobre búsquedas a través de las cuales la gente ha llegado a este humilde y pequeño blog de maricones de gran corazón. He dicho corazón. Sí. Y es que, veréis, yo me lo paso pipa y sé positivamente (usar adverbios parece de gente culta) que a ustedes les ocurre prácticamente lo mismamente.

Vamos al lío.

-Os enseño mi cuerpo.
Pues mira qué bien, oye. Esperemos que, al menos, seas guapo. Aunque no creo, porque esto suena muy a mi ex.

-Reconozco que me enloquecen tus carnes.
xDDD
Reconozco que es lo más bonito que me han dicho en los últimos seis meses. Sí, ya es triste mi vida, ya… Sí, bueno, está bien, el primer paso es reconocerlo, pero recuerda que escribir en el google no es lo mismo que declararse abiertamente. Vamos, que no le va a llegar a la persona por la que sientes esa locura digna de cantar el Devórame otra vez.

-Follamigos gay.
Qué barbaridad, estos maricones son unos auténticos cerdos. ¿A dónde vamos a llegar? Amigos que follan… Menos mal que yo sólo follo con gente con la que sé que no tengo ningún tipo de futuro.

-Folla zorra con los ojos en blanco.
Porque claro, con los ojos normales no pone tanto.

-Enseño mi cuerpo por messenger.
Ya se va acotando la cosa. Muy bien, vamos concretando poco a poco. Todo el mundo a conectarse al messenger para verle los guisantes a mi ex.

-Espiando a mi vecina por la rendija.
Hay que dejar de ver películas de Pajares y Esteso, Antonio Ozores y Florinda Chico. De verdad. Basta. Nunca mais.

-Porque alguien que te quiere te contesta.
Y es verdad, tiene toda la razón. Alguien que te quiere te contesta, eso es así. Si no te contesta es que no te quiere. O que no tiene saldo, una de dos.

-Frases para romper el hielo con un cliente.
Uy, esto seguro que lo ha puesto un dependiente. Los dependientes es que son un poco casquivanos cuando quieren, pero siempre lo disfrazan bajo el lema de que hay que ser simpáticos para vender. Otra cosa es que un morenazo nos provoque mayor simpatía que la mari de los rulos, lo cual se denomina “seleccionar el target adecuado”. No te preocupes, amiga, que un día de estos te dedico un post completo sobre cómo ligar con el chico que entra a comprar sin que la merdellona de su novia, mirando pendientes, se cosque. Es todo un arte. O eso me han contado.

-Follamigos y sólo follo en mi casa.
Di que sí, y encima nos ha salido hasta exigente. Porque mira, mari, comerme las babas de un desconocido, agarrarle la churra, hacer guarradas y que se corra pase, pero eso de irme a su casa… ¿Qué clase de guarra te crees que soy?

-Te quiero, pero sólo como amigo.
¡Hijo de puta! ¿Qué? ¿Ensayando con el google porque no te atreves a decirle al tipo que te has estado tirando los últimos seis meses haciéndole creer que te mola que ya no quieres volver a meterla en caliente con él, no?

¡Hombres! ¬¬

-Mi tía enseña el chocho dormida.
Qué barbaridad, qué exhibicionista tu tía, ¿eh? ¿Qué clase de pervertido eres que espías a tu tía mientras duerme? ¿Y por qué no le regalas una braga faja y dejas de quejarte al google?

-¿Para qué sirve el pino?
Para ambientar.*

*Es decir, que huela a pino. No, ambientar no quiere decir llenar de maricones un lugar con el fin de hacerlo de ambiente. No. Ya puedes quitar el ambientador de pino del cabecero de la cama, que así no es cómo funciona.

-Me he pillado de mi follamigo.
Jope. Angelico. Déjanos tus datos, que te llamamos para el próximo programa de El Diario.

-Cuando un chico te dice que no quiere ná.
Hombre, pues depende. Si hablamos del mundo ideal, es que no le molas al chico nada de nada y ya está. A partir de aquí no pasará nada más. Lo superas y eliges a otro tipo al que tirarle los tejos. Si hablamos de mi mundo, el chico se restregará incesantemente contra ti, te llamará a todas horas e incluso se paseará semidesnudo en tu presencia, siempre dejándote muy claro que NO quiere nada contigo.

-Zorra calientapollas.
Exacto, a esto me refería en mi apreciación anterior.

Uy, ¿alguien ha dicho presente por ahí?

-Para qué trabajos sirve la ESO.
Me encanta la gente ingenua. Es como… superentrañable, ¿no creéis?
A ver, corazón, rey, amor, tesoro, luz de mi mañana… el título de la ESO no sirve para nada que esté relacionado con el mundo laboral. Es como lo de ser periodista… En todo caso, puede servirte para envolver un bocata de mortadela y comértelo en la cola cuando vayas a sellar al INEM.

-Descubres que tu ex te ha eliminado del messenger.
… Y tienes un orgasmo.

Es lo mejor que puede pasarte en la vida. En serio.

-Yo también sé mentir.
Enhorabuena. Ahora follarás mucho, pero mucho más que yo.

-Enséñame tu chochete.
Bueno, si te empeñas…

Quijote, chochete, sal que un salido quiere verte…

-Chupársela en la primera cita.
¿Qué me dices? Eso es de guarra total. En la primera cita uno no debe probar bocado, porque si no se creen que todo el monte es orégano. No, hijo, no, en la primera cita una cenita, un paseíto, un besito de labios cerrados y lo mandas a casa con un calentón de narices y haciéndole entender que hoy no has caído, pero mañana será otro día. Ya verás como al día siguiente vuelve a llamarte como un descosido.

Además, si se la chupas en la primera cita es muy probable que tus amigas bolleras del Opus (aunque ellas van de liberales y transgresoras) te acusen de ser una furcia y te peguen con un contrato matrimonial enrollado.

-No cambies tu forma de ser para agradar.
Eso es, si eres un desagradable de mierda la vida es así, que se fastidie el personal. Y ya si acaso me dejas tu número que tú y yo seguro que nos entendemos, de desagradable a desagradable.

-Qué es el hotmail.
La nueva forma que tienen los maricones de aparearse y copular. Pura antropología. Eso lo estudiarán vuestros nietos y todo, os lo digo yo.

-Qué es relaciones ficticias.
Lo que yo, mayormente, tengo. Porque no es normal que tenga en el messenger a esa cantidad de homosexuales y no realice rituales de apareamiento con ninguno. Ninguno. Y es que uno es la mar de decente.

-El amor no se esfuerza.
Muy bien. Si no se esfuerzan los tíos ni por echar un casquete ya, ¿cómo va a esforzarse el amor? No, hombre, el amor estará repanchingado en un sofá descojonándose a mi costa y sin ninguna intención de mover un dedo para que yo tenga una excusa mediante la que mojar todas las noches y que mis amigos con pareja vuelvan a aceptarme en la manada.

Aunque, mi vida, cariño, prenda… estoy seguro de que lo querías decir era “el amor no se fuerza”. Muy bien. Repite conmigo…

-Babeando masturbándose.
Parisito, te llaman.

-Castración de hombres a manos de lesbianas.
Sin comentarios. Un afectuoso saludo a tooooodas las lesbianas. A todas. Sin excepción. Incluso a las que tienen dudas.

-Cuándo me voy a echar novio.
Eso mismo me pregunto yo tooooooodos los días. Sin excepción.

-Desodorante roll on dildo

*_*

En serio, de verdad, ¿qué esperaba encontrar la persona que buscó esto? ¿Es que tiene un ojete en el sobaco? ¿Es qué necesitaba perfumarse el culete con AXE? ¿Es una forma de camuflar el dildo en el bolso? ¿O es una forma de camuflar el desodorante cuando uno se va de orgía? El roll on… ¿es pa’ que dé más gustito?

Si es que con este panorama le dan ganas a uno de echar a correr y no parar…

[JAMIROQUAI - Runaway]

Posteado por: paperdeboat | Junio 17, 2009

Nuestra amiga la castración

Hace mucho tiempo, alguien me llamó zorra sádica y retorcida (pero qué dulce es la gente soltando piropos, de verdad) y yo fingí horrorizarme y ofenderme porque a mí me enseñaron a parecer decente y para algo estudié en la facultad de Periodismo, donde se nos insta a echarle cuento al asunto. Los periodistas somos taaaaaan teatreros… De cualquier manera, aunque estuviera fingiendo como una perra, en mi más profundo interior pensaba que el sujeto se había quedado incluso corto con su apreciación.

Porque, querida amiga, tú que me lees entornando los ojos y agudizando tus sentidos y que esperas que algún día saque una revista propia (una mezcla de la revista de Ana Rosa y la Nueva Vale, pero para maricones), me dispongo a iniciarte en el maravilloso mundo de la castración. Si estás hasta el alma de los integrantes del género masculino; si cada vez que tus amigas te proponen salir a un sitio de ambiente se te revuelve el estómago, te sudan las manos y se te dilatan las pupilas (cuando todo el mundo sabe que lo que debe dilatarse en estos casos es otra cosa); si cada día te arrepientes más de no haber sido hetero (lo que pasa es que en tu pubertad lo de ser más maricón que un palomo cojo se puso de moda y, claro, tú te uniste al club) o lesbiana u oleoducto (¿?), estoy a punto de brindarte la solución a todos tus males.

Yo imagino que si lees este blog es porque ya en alguna ocasión has sentido la imperiosa necesidad de castrar a tus semejantes. Yo comprendo que cuando la necesidad aparece uno tenga ciertas dudas existenciales pues… ¿cuál es el punto propicio para castrar a un homosexual? ¿Dónde empieza a ser políticamente correcto utilizar las tijeras de podar el jardín que tienes en el garaje? ¿En qué momento cualquier jurado lo entendería e incluso te condecoraría con la llave de Chueca? ¿A qué huelen las nubes rosas con forma de corazón?

Por supuesto, para que puedas diferenciar claramente si estás siendo especialmente dramático, tía, o si por el contrario tienes serios motivos para llevar a cabo el ritual de castración, voy a presentarte muy altruistamente los casos en los que sí se puede y se debe convertir a un homosexual en un eunuco cualquiera con voz de pito.

Se puede y se debe castrar a un homosexual cuando:

1. Se ha tirado a mi ex antes, después o durante (especialmente durante) nuestra relación. Al tuyo no, que seguro que me lo zumbé/zumbaré yo.

2. Se ha tirado a tu ex antes, después o durante (especialmente durante) y luego quiere algo contigo.

3. Intenta ligar contigo y, sin saberlo, intenta ligar con tu amigo al mismo tiempo, siguiendo la misma táctica y utilizando incluso las mismas frases. Por favor, un poco de originalidad… ¿Quién te ha enseñado a ligar? ¿Chiquito de la Calzada?

Nota expresiva: cuando pasa esto uno se siente superpoco especial, de verdad.

4. Se siente superofendido cuando le pides el número de teléfono, del rollo de:

Tú: -Oye, ¿me das tu número y te pego un toque esta tarde?

Sujeto irrelevante: -Lo siento, pero no estoy preparado para una relación.

Tú: -*_*

Se acepta caer al suelo y tener convulsiones, antes, después y durante la castración. Sí, especialmente durante.

5. En el caso opuesto, se puede y se debe castrar al sujeto cuando quedas con él, aparece, le das dos besos y le dices “encantado de conocerte” y él decide responderte pidiéndote matrimonio con una tuna y un anillo de compromiso que parece la arandela de una lata de atún (probablemente lo sea, que la crisis nos afecta a todos). Qué falto de cariño están algunos, madre… Deberían pedir para Reyes el cojín que te abraza con la cara de Brad Pitt. Yo lo tengo y me va la mar de bien…

6. Prefiere quedarse en casa viendo DEC, comprobando el ritmo al que crece su maceta de geranios, inmerso en juegos de rol por Internet o haciendo encajes de bolillo junto a su abuela por parte de padre en lugar de salir a dar una vuelta y tomarse una cerveza contigo. Jopetas, ni que le estuvieras proponiendo plantar nabos o picar piedra en una mina. Y después de todo, tu madre siempre te dijo que eras muy guapo. Si a eso le unimos que a veces tus amigos creen que te has comido a Miliki porque eres superdivertido… Pues tampoco eres tan mal plan, oiga.

7. Afirma horrorizarse ante los homosexuales con pluma (y además lo hace de manera muy despectiva) y asegura ser muy masculino, pero luego, cuando quedas con él, descubres que es primo hermano del lado femenino de Paco Clavel. Mariiiii, ay, mariiiiii que me vierto, mariiiii, que el clítoris me pesa dos kilos, mariiii…

8. Va de profundo y de sensible y te dice “es la primera vez que quedo con un hombre”. Venga, va, ahora me dirás que también eres virgen… cuando se ve a la legua que eres pastorcilla y lavandera (por las rodillas peladas) y que si hubieras actuado en Titanic, tú hubieras sido el remolino de agua que se tragó el barco con pasajeros y todo.

9. Se ha llevado tres años calentándote y cuando por fin te decides a meterle cuello te dice:

Sujeto irrelevante a punto de ser violentamente castrado: -Perdona, pero creo que me has malinterpretado. Que te haya pegado la cebolleta al culo con cruentas embestidas y haya ondeado mis calzoncillos por encima de tu cabeza gritando que estoy caliente no quiere decir, necesariamente, que yo quiera algo contigo.

Se acepta realizar la castración con unas tijeras oxidadas para este caso.

10. Tiene una cita de dos horas y se pasa 107 minutos hablando de su exnovio en plan monotemático. Al final de la cita conoces mejor al novio que su puta madre. Si encima te ha confundido con su psicoanalista se acepta, como práctica bizarra, que la castración se produzca sin tijeras, arrancando de cuajo el miembro viril mediante un bocado limpio y sincero.

11. Es fan de Paulina Rubio. Esto es básico, por favor. Si esa mujer saca otro disco, juro que terminaré dándome cabezazos contra las esquinas de sus compactos. Que sus fans maricones dejen de apoyarla, que todos sabemos que canta menos que un grillo mojado. Un beso para todos los fans de Paulina que sé que me adoran.

12. Es más ambiguo que Miguel Bosé y un día te dice que se muere de ganas de estar contigo y al siguiente te hace saber que le importas tanto como su vecina Sebastiana. Por supuesto, al tercer día resucitará y dirá, de nuevo, que se le bajan los slips hasta los tobillos cada vez que se acuerda de ti.

Es ley de vida, qué vamos a hacerle.

Por supuesto, todo esto depende de lo quemados que estemos y de lo hastarcoño que andemos en el momento de enfrentarnos a la situación surrealista en sí. Desde luego, cada cual tiene su baremo. Para mí, castrar un homosexual debería ser tarea diaria. Pero es que yo perdí la fe en el género humano cuando mi profesora de lengua de séptimo curso le preguntó a un compañero que era una utopía y él contestó que era la carretera que conectaba Málaga con Marbella.

Es normal… Utopía y autovía son palabras TAN parecidas…

Posteado por: paperdeboat | Junio 12, 2009

Mi pompa de jabón

Además de feo también soy mala persona.

Y como soy tan mala persona hoy me voy a permitir un lujo, el lujo de decir lo que siento.

Es mi cumpleaños. 27 años dan para mucho. A lo mejor no me han dado para tener un trabajo maravilloso, un piso estupendo en Sitges, un novio fantástico con el que pasar los fines de semana en casa ignorando a mis amigos o para ver medio mundo como me gustaría, pero sí me han dado para otras muchas cosas. Y es que no se puede decir que yo desperdicie mi tiempo. Aunque sólo sea aprendiendo (eso que no sirve para nada según el 90 por ciento de la población. Qué profundas somos las personas, de verdad) he aprovechado estos años. Y heme aquí, con 27 años de vida y la clara conciencia de que soy mucho más de lo que los demás quieren ver, como antes, pero con una gran diferencia: he aprendido que no sirve de nada demostrar a los demás quién eres o lo que vales. Si disponen del bagaje necesario se percatarán de ello y verán lo que hay más allá (o más acá); si no, no hay nada que hacer.

Así que he aceptado que para muchos soy feo y, también, mala persona.

Siendo tan feo y tan mala persona, sólo puedo decir que me siento increíblemente bien, que desde que tomé la decisión de mirar más por mí mismo y no esforzarme por agradar a los demás estoy más solo, pero me siento mucho más acompañado. Que soy consciente de todo lo que hay dentro de mí, soy consciente yo y quien quiera verlo puede hacerlo siempre que quiera poner interés. Que estoy dispuesto a aportar cosas a los demás y, aun así, no me creo tan superior como para pensar que los demás no pueden aportarme nada. Que me siento inseguro por muchas razones pero a la vez me siento seguro por muchas otras. Que todos los días tengo miedo, pero también la certeza de que soy un cosmos en una brizna de hierba. Que los ojos me sirven para mirar y darme cuenta de que en este mundo hay personas por las que no merece la pena perder ni un segundo de mi tiempo y por eso las elimino de mi vida sin más, de un plumazo. Porque mi tiempo es valioso. Porque cosecho sonrisas, carcajadas y conversaciones con contenido. Porque colecciono escalofríos. Porque tengo un álbum lleno de carnes de gallina. Porque no me interesa quienes no quieran aumentar mi colección. Porque los dramas, las lágrimas, los gritos, los insultos, la incomprensión y el dolor los dejo por el camino para quien quiera atragantarse con ellos.

Porque lo único que me interesa es ser feliz. Y lo seré todo lo que pueda, todo lo que esté en mi mano.

Algunos, muchos a lo mejor, lo compartirán conmigo. Mientras tanto, otros seguirán pensando que además de feo soy mala persona.

Que les aproveche.

Yo sólo sé que por muy mal que parezcan ir las cosas, cada día dispongo de al menos un segundo en el que todo tiene verdadero sentido.

Y en sólo un segundo comprendo lo que importa y lo que no. Los desengaños y los malos presagios, las intrigas que complican nuestras vidas quedan muy lejos de mi pompa de jabón…

Seguiremos subiendo en esta pompa de jabón. Veamos lo alto que me suben los 27.

[AMARAL - En sólo un segundo]

Posteado por: paperdeboat | Junio 11, 2009

Sobre racismo

Hace días, pero muchos días, que no aparezco por aquí debido a mis muchas ocupaciones. No, no se trata de una crisis literaria. Ya les gustaría a algunos. No se preocupen, yo tengo para hablar de homosexuales y de guarras durante mucho tiempo más. Sin embargo hoy haré una pausa en mi colección de artículos para zorras frívolas y superficiales y me pondré a hablar de un tema serio. Sí, tía. Puedo hablar de algo serio si me lo propongo.

La cosa es que acudo hoy a mi espacio para desahogarme. Hace un rato he tenido una pelea con uno de esos individuos que recitan insistentemente como método para combatir el malestar que causa el paro que hay que ver los negros y los moros trabajando y ellos no, teniéndoles que dar de comer a su familia y un larguísimo etecé. Y no es la primera vez que le digo a alguien en su santa cara, por mucho que le duela, por mucho que le toque los huevos, que los negros, los moros, los chinos e incluso los periodistas también son personas que tienen que comer y que no tienen menos derecho que nadie.

A mí esto de que ése de ahí se podía haber quedado en su país me toca las pelotas en exceso. Yo no voy a entrar en temas de inmigración, ni en políticas, ni en pollas en vinagre. Ni siquiera os voy a llegar con la cantinela de que no debería haber fronteras porque todas las civilizaciones deberíamos convivir en armonía cogidos de la mano y formando el símbolo de la paz con nuestras cabezas. No. A mí todo esto me la pela un buen rato, un rato muy largo. Yo me atengo a la realidad y la realidad es que hay muchas personas en nuestro país y en otros (a ver si nos vamos a creer los únicos) que lo están pasando mal. Llámese crisis, llámese sistema de mierda. Me da lo mismo. Todas esas personas tienen que comer. Tienen que comer. Y para ello tienen que trabajar. Y a mí todas esas personas, de entrada, me parecen iguales en derechos y obligaciones (vamos, que tienen que comer igual, lo mismo).

Estoy hasta las pelotas de que los individuos piensen que el PP debería llegar al poder y echar a todos los inmigrantes, porque así se soluciona el problema. Estoy hasta las pelotas de que la gente piense que un negro no debería estar ocupando el puesto de trabajo de un español. Y estoy hasta las pelotas de que los malditos frustrados sociales desvíen su ira, su incertidumbre y su descontento hacia los más débiles en lugar de hacia la raíz del problema, donde verdaderamente empieza esto, que es en la mierda de sistema sociopolítico que venimos fraguando durante años. El moro que se gana la vida en una tienda no es el que hace que estés en paro y que no tengas trabajo para darle de comer a tus hijos. El negro que se parte la espalda (como te la podrías partir tú) trabajando en una obra no es el responsable. Joder. Que me tocan la moral. Y sí, es muy injusto, nadie está diciendo que no lo sea, pero ellos NO son los culpables ni los responsables. Y ya está bien de mandar a la gente a su país, porque no hace tanto tiempo que éramos nosotros, los putos españolitos, los que nos ganábamos la vida en otros países porque en España no había ni pa’ darle wiskas al gato.

Y sí, la gente que dice esto es RACISTA. Con todas las letras. Y me da igual la cantidad de veces que hayan comido con un ecuatoriano, con un argentino o con un bote de nata montada. Me la sopla la cantidad de paellas que hayan hecho juntos o que “tengan amigos negros y los traten bien. Son limpios y todo”. De poco me vale que te tomes un paellada con ellos si luego, a la hora de la verdad, piensas que tienen menos derechos que tú a trabajar y a vivir una vida digna.

Me hastía lo indecible que seamos tan jodidamente inútiles e ignorantes como para pensar que nuestro problema son los moros, o los negros, o los chinos. Joder. Y mientras tanto los políticos y las grandes empresas que explotan a inmigrantes sin papeles y a cualquier español (ellos no son racistas. Bueno un poco sí, a los españoles nos tratan mal y a los de fuera los tratan muy mal) por un sueldo mísero se frotan las manos porque saben que mientras nosotros nos seguimos tirando los trastos a la cabeza y seguimos insultando al que es de fuera sólo porque es de fuera, ellos seguirán frotándose las manos a la par que sus negocios suben y sus bolsillos engordan a costa de nuestra gilipollez congénita.

Y no es que yo pida la puta revolución del proletariado, lo único que pido es que la gente PIENSE antes de hablar y de actuar.

Joder.

Y ya de paso, lo repito, que no quede: PORQUE GRITES MÁS NO TIENES MÁS RAZÓN.

Y punto.

Posteado por: paperdeboat | Mayo 25, 2009

Máster en ser rastrero

Hace poco leía yo un reportaje en el que se aseguraba que ante tiempos de crisis, las personas apostaban por la formación. Ya se sabe, uno se queda en paro contando los pasos que hay desde su casa hasta la cola del INEM o hasta la ETT de turno y entonces le surge la idea:

-Ay, Dios. Todo esto es culpa mía. Necesito formarme para encontrar un trabajo mejor.

Verán ustedes, yo me estroncio de la risa cada vez que tengo la radio puesta y sale la cuña del CCC, diciendo “Feldesponcia no necesita suerte, lo que necesita para conseguir ese trabajo es el título en ESO”. Más que nada porque yo tengo el título de ESO, de ESTO y hasta de AQUELLO y miren ustedes, que a ningún ejecutivo de selección de personal parece importarle lo más mínimo.

Los jovenzuelos de hoy en día, esa panda de ineptos e incultos que no sabemos leer, nos pasamos la vida haciendo cursillitos para completar nuestros conocimientos. Las empresas dedicadas a la formación se lo pasan pipa y hacen el agosto con nosotros, pobres memos que nos hacen creer que no sabemos dónde tenemos la cara y que no dejamos de soltar dinero para sentirnos más seguros y creer que pueden dejar de explotarnos porque hemos hecho un máster en servir chupitos de orujo y aguardiente. Pero dejemos el tema aquí, que de esto me sale un ensayo y no estamos para ensayismos de un joven descerebrado que se queja del mundo porque vive en una realidad paralela (bollo malo dixit).

En definitiva, los jóvenes de hoy en día somos cursillistas, pero en realidad, si lo pienso fríamente no hacemos los cursos adecuados para entrar satisfactoriamente a formar parte de eso que algunos llaman “mercado laboral” y que otros preferimos calificar como “esa mierda de mundo que nos da dinero para pagar las facturas pero nos crea traumas de por vida”. Así bien, el paperblog, que es la mar de considerado, insiste en crear un curso de formación para todos sus lectores que les servirá para tener un puesto de trabajo estupendo y megagenial. De la nada, os presento el Máster en Técnicas de Posicionamiento Laboral Rastrero. No se necesita formación previa.

Consta de los siguientes apartados de enseñanza.

Modulo 1: los valores no dan de comer.

¿De qué sirve tener valores? Testimonios de personas que tienen valores pero cuyas vidas apestan. Tener principios, ser un pringado y no tener un duro: conceptos y relaciones entre ellos. Ser idealista no sirve de nada. ¿Te crees Gandhi o algo? Cómo transformar los valores en algo útil: ser solidario con uno mismo; ser empático con uno mismo; ser compañero de uno mismo; la amistad está sobrevalorada, excepto la amistad con uno mismo… Tú, tú y tú: lo más importante del mundo. Cómo sacarse la pelusilla del ombligo.

Módulo 2: Pelotología.

La importancia de ser un pelota. Cómo educar a nuestros hijos para que lo sean desde el cole. Los deseos de las personas con poder son órdenes para nosotros. Sonreír y decir siempre sí. Redefinición de conceptos y autoconvicción: no eres pelota, sino alguien que sabe ver lo bueno de la gente que tiene por encima. Castración: el pelota no tiene huevos y nunca los tendrá. El arte del “sí, buana”.

Módulo 3: Trepología.

Concepto de trepa. La importancia de ser un pelota rastrero. El arte de pisar a tus compañeros. ¿Escrúpulos? ¿Qué es eso? No sentir nada cuando los compañeros lloran por algo que les hemos hecho. Cómo usar a la gente para llegar a lo más alto. La honorable práctica de colgarse medallitas y restar mérito a los demás. Técnicas manipulatorias para parecer el bueno de la película y la víctima de las situaciones. Gritar más para parecer que somos más importantes y que tenemos más razón. Despreciar el trabajo de los demás delante de todo el mundo. Convencer a los jefes de que nadie hace bien su trabajo excepto tú. Hundir a los débiles. La puñalada en la espalda: esa gran amiga.

Módulo 4: Enchufismo.

Tener amigos hasta en el infierno. Cómo ser más falsos que un billete de cuarenta euros. Aprovechar fiestas y reuniones para hacer amigos importantes. Los enchufes no son favores, sino algo que te mereces. Nunca tomar partido por nadie. La ancestral técnica de crear parentescos de la nada: ser el primo del sobrino del hermano del amigo de la madre del jefe ayuda. Tirar de papá y de sus amigos. La importancia de la posición social. Cómo ir de digno una vez que nos insertan en la empresa.

Módulo 5: Pegarte la vida padre.

Cómo no hacer ni el huevo sin que se note. Poner de excusa que tienes problemas personales para trabajar menos que tus compañeros (que también tienen problemas, pero menos importantes que tú). Cobrar más que nadie sin que nadie lo sepa. Cómo utilizar las horas de trabajo para solucionar papeleo, ir de compras o llamar a tu prima la de Albacete.

Módulo 6 (avanzado): Malversación.

Las cenas, las putas y los masajes en spa como gastos de empresa. Desviar fondos y que parezca normal. Hágase contable para que parezca más creíble todavía. Huir de la justicia emigrando al sur. Charla con Cachuli.

Módulo 7 (avanzado): Chochillismo.

El arte de ser una chochito. La minifalda: esa gran compañera. El escote: puede sacarnos de muchos problemas. Tomar cafelito y que parezca que forma parte de tu trabajo. Cómo parecer tonta siempre. El pintauñas como herramienta de trabajo. Ser rubia de bote y tonta natural. Identificar a las otras chochitos y formar piña con ellas. Reír como si fueras tonta. El flirteo con el de márketing. Tener pezones que podrían cortar cristales y que se note.

Módulo 8 (avanzado): Rodillerismo.

Rodilleras: ¿es la gomaespuma la mejor opción? Llevar protector labial siempre encima. Los bajos de las mesas: un mundo por descubrir. Ejercitar el estómago. Ejercicios para evitar atragantamientos. Poner la boca en forma de O y evitar mordeduras. El pelo: ese gran enemigo. Eliminar los restos de las comisuras antes de salir del despacho. Prácticas con un pepino.

Prácticas en empresas. Teletutor disponible veinticuatro horas. Prácticas en centros asociados (especialmente para el módulo 8: chuparla bien es importante. De hecho, es requisito indispensable para aprobar).

Apúntate. Con este título SÍ conseguirás un trabajo.

Y pensar que de pequeño yo creía que todo iba a ser como en un cuento y que los malos salían perdiendo…

[MORCHEEBA - Otherwise]

Posteado por: paperdeboat | Mayo 18, 2009

Palabras en el cielo

¿Cuántas palabras oímos y leemos a lo largo de una vida?

¿Cuántos mensajes de todos los que recibimos llegan a ser realmente importantes para nosotros?

¿Cuánto de lo que has visto u oído te produce un nudo en la garganta y consigue que las lágrimas se agolpen en tus ojos?

La vida me mostró otro de sus grandes secretos: nada de lo que la gente dice tiene sentido; únicamente lo tendrá si yo quiero que lo tenga.

Las letras se enredan unas con otras, forman grupos y se tornan poderosas. Hay palabras que tienen grandes efectos en nosotros: nos emocionan, nos motivan, nos despiertan el alma, nos alimentan la imaginación. Pero también hay palabras que consiguen hacernos daño, herirnos en lo más profundo de nuestro ser, matarnos lentamente y adormecer nuestros sentidos.

Hay palabras que pierden todo su sentido mientras avanza el tiempo. A fuerza de ser repetidas y traicionados sus significados se convierten en el recuerdo amargo de lo que defendimos y en una crisis de fe inabarcable mediante la esperanza; supongo que preferimos no volver a dotar de sentido a esas palabras como método de supervivencia a esto que llamamos vida. Creer es riesgo. No creer es seguro; infinitamente triste, pero seguro.

Todas las palabras que se pronuncian de verdad, con ese tono que procede de la boca del estómago, se escapan de los labios con suma cadencia y pasan a adornar los cielos de las ciudades. Tal vez por eso muchos caminamos mirando hacia el suelo, para no guiar nuestros pasos por las palabras que en algún momento dijimos u otros dijeron. Mirar hacia adelante es arriesgado. Mirar hacia abajo es seguro; infinitamente triste, pero seguro.

Si un día miras al cielo y divisas palabras, acuérdate de mí y piensa que fui yo quien las puso ahí para ti en algún momento.

La vida me mostró otro de sus grandes secretos: nada de lo que digo tiene sentido; únicamente lo tendrá si tú quieres que lo tenga.

Y mientras tanto seguiré esperando a que mi corazón, desterrado por todas esas palabras a las que yo doté de sentido y de importancia y que tanto me hirieron, vuelva de donde quiera que esté. Lo echo de menos y no sé cómo explicarle que él es ya la única palabra que realmente me importa.

[SHUARMA Y SUSU - Te esperaré]

Posteado por: paperdeboat | Mayo 11, 2009

Petición

Muy buenas.

Si alguno de mis queridos lectores trabaja en Vomistar, o conoce a alguien que trabaje en Vomistar, o se enrolla con alguien que trabaje en Vomistar o va a buscar empleo a Vomistar, o tiene un amigo que se zumba al primo del hermano del sobrino de alguien que tenga relación con Vomistar…

… QUE HAGA EL PUTO FAVOR DE DECIRLE A ESOS SEÑORES QUE BORREN MI PUTO NÚMERO DE TELÉFONO DE SU PUTA BASE DE DATOS PORQUE NO QUIERO CAMBIAR DE COMPAÑÍA. Y NO SIGNIFICA NO, NO SIGNIFICA A LO MEJOR O LLÁMAME TRESCIENTAS VECES EN UNA MAÑANA QUE ASÍ ME LO PIENSO O CHUPÁMELA UN RATO QUE PUEDE QUE CAMBIE DE IDEA PORQUE LO HACES TACO DE BIEN. NO VOY A CAMBIAR DE OPERADOR DE TELEFONÍA, ¿TAN DIFÍCIL ES ENTENDER ESTO? POR DIOS, QUE SON PEOR QUE UN EX EMPEÑADO EN TOMAR CAFÉ TRAS LA RUPTURA.

Graciaaaas… Muy amable…

[MADISON AVENUE - Don't Call Me Baby]

Posteado por: paperdeboat | Mayo 5, 2009

Cosas para las que sirve un título de Periodismo

Queridos y queridas, imagino que muchos de ustedes han oído desde su más tierna infancia eso de “estudia, niño, estudia, que tienes que llegar a ser alguien en la vida”, con todas sus variantes. Y es que estudiar es la mar de importante, de verdad, ¿a dónde hubiera ido Anita, Ana, Anuski, Obregón sin su título de Biología? ¡Qué barbaridad!

Y es que la gente habla del paro, de esa gripe que no es porcina sino gorrina, que día tras día, aumenta sus filas, y se piensa que los cuatro milloncejos de nada que están parados tocándose las bolas chinas por no tener nada mejor que hacer están así porque no tienen títulos en su haber. Evidentemente esto es discutible. Tan discutible como que el resto de la población activa esté empleada en buenos trabajos, con condiciones que no sean infrahumanas y que, por supuesto, vayan acorde a su formación. Que todo el mundo dice que hay cuatro milloncejos de nada de parados, pero nadie habla de la mierda de trabajos que desempeñan el resto.

Desde luego, hay títulos más inútiles que otros. Sin ir más lejos, yo debí haber sido dentista o algo así, pero no sé por qué extraña coincidencia de la órbita de Saturno con la única neurona viva de mi cerebro en el instante de decidir carrera, quise gastarme el dinero y cuatro preciosos años de mi juventud en sacarme un título que muchos se agencian porque sí. Es decir, yo quise hacer no sé cuántos trabajos, dar no me acuerdo cuántas horas de clase y hacer chorrocientos exámenes para algo que los concursantes de Gran Hermano consiguen justo al salir de la casa. O, ya puestos, cualquiera que sale en la tele criticando (con lo bien que se me daba a mí criticar, qué barbaridad, lo fácil que me hubiera sido).

Pues bien, en estos tiempos de crisis, en los que encontrar un trabajo acorde a tus expectativas es tan probable como que Anne Igartiburu tenga una noche salvaje con Pozí, hemos de buscar salidas y soluciones. Querido lector, ya que tienes ese papelote enorme en casa, ¿para qué puede servirnos un título de Periodismo?

—Para coger polvo en lo alto de la estantería. Es lo típico, lo tienes ahí, todavía sin enmarcar (es que no te dan muchas ganas de enmarcarlo, la verdad; el título de Periodismo no se enmarca, no es algo de lo que uno se sienta orgulloso), atrayendo todas las partículas de mierda que flotan en el ambiente (el Periodismo es así). Da igual cuantas veces lo limpies, siempre tendrás que limpiarlo otros trillones de veces más antes de que te llamen para hacer una entrevista de trabajo.

—Para enseñárselo a tus amigos (en el caso de que tengas amigos. Si no, se aceptan conocidos o repartidores de butano; si están semidesnudos mejor) y que éstos lo miren con cara de asco y digan “¿en esto has empleado cuatro años y no sé cuántos euros? Ya podrías haberte ido de ruta por Centroeuropa… Total, el resultado sería el mismo, aunque al menos te habrías tirado a un par de alemanes buenorros”. Y no, no te sulfures, tienen toda la razón (los amigos, cuando te critican, aunque estén destrozando tu autoestima, lo hacen por tu bien. O eso se empeñan en recalcar ellos).

—Para enmarcarlo y enseñárselo a tus nietos. “Mirad, niños, el abuelo Venancio, que ahora se dedica a plantar nabos en su huerto, en una época de su juventud fue periodista”. “¿Periodista? Qué valor, qué kamikaze era el abuelo”, dirán los niños llevándose las manos a la cabeza (confío en que las generaciones futuras serán conscientes de los peligros y la inutilidad de esta profesión).

—Para limpiarte el trasero cuando el papel higiénico se acabe. Como serás pobre (no, no habrás encontrado trabajo ni de coña) siempre puedes recurrir al papel de marras. Es bastante grande, yo creo que da para unas cuantas sentadas…

—Para envolver los bocadillos del puesto nocturno de comestibles que pondrás en el centro de tu ciudad para sacar unas perrillas. Seamos sinceros, envolverle a un adolescente en plena vomitona etílica un bocata de chorizo para que se le pase con tu título de periodismo es digno de ser llevado a la gran pantalla (a El Diario o a Callejeros) por lo menos.

—Para pegarle a los violadores y atracadores. Pegar con un título de Periodismo no mata, pero desmoraliza un taco (ya hay que ser desgraciao…).

—Para contárselo a las marujas y viejecitas de la tienda de regalos y complementos en la que, seguramente, terminarás trabajando. “Mira, Puri, que yo soy periodista”. “Periodista, fíjate, qué inteligenta, mari, qué currrtaaaaa…”, dice la Puri mientras mira un bolso rojo de lentejuelas para la nueva temporada.

—Para ligar. “Sí, mira, es que yo soy periodista, ¿sabes?” Siempre queda un poco rollito cliché de personalidad desordenada, adicto y con ese talante de escritorzuelo de izquierdas que quiere cambiar el mundo, algo que pone a los maricas palotes instantáneamente (a los maricas con cerebro, ergo, el 2 por ciento de la población marica total. Algo es algo).

—Para criticar los medios sin que nadie pueda rebatirte. “La Razón es un periódico de mierda”. “Hala, ¿por qué dices eso?”. “Que yo soy periodista”. Y con eso pues ya está todo dicho. Si no, también puedes decir cosas como “rating”, “print time”, “audiencia”, “fuente sesgada”, “libro de estilo” o “Alex Grijelmo”. Todos se quedarán con la boca abierta, aunque no recuerdes el significado de ninguna de estas palabras, sólo que se las copiaste al de al lado en una asignatura que se llamaba Construcción periodística de la realidad, que sí, que sonaba muy bien, pero que te ha sido menos útil que lo de hacer un joyero de plastilina para tu madre en clase de plástica.

—Para encontrar trabajo. No, espera, ¡para encontrar trabajo! Sí, querido lector, el título de periodismo puede servirte para encontrar un fantástico trabajo de periodista en el que tendrás que hacer de todo, hasta el pino con un bollicao en la boca cantando la última de Camela; poniendo tú tu propio coche; aguantando al subnormal de tu jefe (todos los jefes de empresas periodísticas tienen un acusado grado de gilipollitis aguda porque se piensan más guays que nadie); soportando a duras penas a los políticos locales de turno; echando más horas que un reloj (ni para comprar el pan tendrás tiempo); convirtiendo el estrés en tu mejor compañero de cama; siendo puteado por tus compañeros de profesión que se convertirán en el reparto de Falcon Crest y que querrán hacerte la vida imposible porque piensan que estás compitiendo con ellos para conseguir el Pulitzer; y, todo ello, ¡a cambio de una mierda de sueldo! ¡Quién está tan loco para no querer algo así, por todos los rizos de Bisbal, si es lo más!

Todo es complicado, sobre todo cuando se trata de no perder la esperanza. No nos queda más remedio que acogernos a lo que ella dice: “sólo pueden contigo si te acabas rindiendo, si disparan por fuera y te matan por dentro”.

¿Llegaremos a tiempo alguna vez?

Mientras lo hacemos, juguemos a ser chicos duros; nadie ni nada podrá con nosotros.

[ROSANA - Llegaremos a tiempo]

Posteado por: paperdeboat | Abril 27, 2009

Busca que te busca

Hace mucho mucho tiempo, en el País de Nunca Jamás Encontrarás una Pareja Estable, yo navegaba perdido entre blogs y entonces me encontré con el blog de Parisito. El primer post que leí de él iba de búsquedas mediante las que la gente llegaba a su blog. Pues bien, como yo soy un ser despreciable (además de una guarra) que roba ideas y hasta novios si se tercia y se me mete entre ceja y ceja, hoy he decidido robarle la idea, hacerla mía y… y… vamos, Parisito, no te enfades, si tú hace mucho tiempo que no lo haces…

A decir verdad, la gente está tan falta de respuestas que pone en el Google cualquier cosa. Éstas son las búsquedas a través de las cuales el personal ha llegado a mi blog. Todo lo que a continuación se expresa es real, como la vida misma, no hay nada que yo me haya inventado. Ustedes son los auténticos artistas. Y yo que pensaba que era demasiado absurdo a veces… si después de todo ando en la media…

Pasen y lean.

-“Un hombre te agarra la mano como amigos”.
A la persona que inocentemente buscó esto: un hombre nunca, jamás, jamás de los jamases, ni de coña, te agarra la mano como amigos. Seamos sinceros: si ese tipo te está agarrando la mano es que quiere agarrarte algo más. No te dejes engañar por sus buenas palabras: “Cari, te agarro de la mano como amigos”, “cari, te he rozado el culo con la mano como amigos”, “cari, te estoy poniendo mirando pa’ Cuenca como amigos”, etecé. Sé realista, si te agarra de la mano es que quiere tema, que no te venga con gilipolleces.

-“Un chico te dice te quiero como amigos”.
Que te quiere poner mirando pa’ Cuenca… que sí, que te lo digo yo… que esas moñadas sólo se dicen cuando uno quiere meterla en caliente…

-“Zorra, enséñame tu chocho”.
Yo entiendo que a veces la gente se sienta sola, pero decirle al Google algo así debería estar incluso prohibido. Al Google y a cualquier persona humana (si es de plástico y tiene la boca en forma de O, pues mira, haz lo que quieras). No quiero ni pensar en lo que le salió en la búsqueda aparte de mi santo blog.

-“Mito verdadero de los follamigos”.
Estooo… a ver cómo te lo explico para no quitarte la ilusión, querido lector. Los follamigos NO son amigos. La segunda raíz que conforma la palabra es meramente ornamental (vamos, como las guirnaldas en Nochevieja). No hay mito en esto: los follamigos son tipos con los que quedas usualmente para echar un caliqueño con la excusa de tomar un café y estar conociéndose. Desengáñate; a tu follamigo no le interesan tus problemas, sólo dejarte el culo como un bostezo.

-“Quedar con gente para follar gratis”.
Esto es importante. No, lo de quedar con gente no; lo de follar gratis. Porque sí, tío, porque estamos en crisis y ya basta de pagar por lo que se puede hacer gratis. Muy bien, bravo al chico o chica atrevido/a que hizo esta búsqueda. Por supuesto, mi blog le salió porque yo follo gratis con quién sea y eso os lo dirán dos de cada tres amigos míos.

-“Mi tía se ha dejado sus bragas sucias”.
¿Y no crees, así por decir algo, que deberías llamar a tu tía para decírselo o quemar sus bragas en una pira sin más en lugar de escribir tu problema en el Google? ¿Qué esperabas?, ¿Qué tu tía te enviara una búsqueda a través de la red diciéndote “la semana que viene paso y las recojo”?

-“Por qué limpiar la casa cuando hay ácaros”.
No, a ver, es que tiene razón. Pa’ qué vamos a limpiar, si los ácaros volverán a reproducirse… y, en definitiva, no dejan de ser unos bichos que pueden llegar a hacerte compañía, sobre todo si acumulas mierda durante un tiempo suficiente como para que las pelusas se sienten en el sofá a leer el periódico y ver el Diario.

-“Oyen a vecinos haciendo el amor”.
Porque claro, tú te sientas delante del PC y como te da un poco de vergüenza acudes al manido “es que unos amigos me han contado que oyen a vecinos haciendo el amor”. No, no, yo no, pero mis amigos sí. O puede que sólo quisiera encontrar a otros con su mismo problema y formar un grupo de autoayuda. Desde aquí mi apoyo a la persona que hizo esta búsqueda; si tus vecinos follan como conejos y no te dejan dormir, gime violentamente tú también para dar por saco, aunque en tu habitación, aparte de ti, sólo esté el gato.

-“Cómo olvidar a tu ex”.
Iluso…

-“Me tocan las pelotas”.
Cuando quieras quedamos para tomar café y hablamos tranquilamente. Está bien que uno se desahogue a través de Internet, oye, pero siempre es mejor hacerlo con alguien de carne y hueso.

-”Proceso de olvidamiento”.
Hombre, lógico es: hay un proceso de enamoramiento, luego el proceso de olvidar debe llamarse de “olvidamiento”. Nunca vi una lógica tan aplastante desde “abril-cerral”.

-“Diferencias amor amistad”.
Venga, que hoy me siento Coco de Barrio Sésamo. Niños, si mojáis con esa persona y os hacéis ojitos es amor. Si no mojáis con esa persona aunque quedáis de vez en cuando para dar una vuelta por la ciudad, es amistad. Si mojáis con esa persona y quedáis de vez en cuando para dar una vuelta por la ciudad es un follamigo. Si no mojas con esa persona y todavía aguantas que te cuente todos sus problemas y cada vez que se le rompe una uña, aunque sea a las tres de la mañana, te llama llorando y esperando que le consueles… él te dirá que eres un gran amigo, pero yo te digo desde ya que eres gilipollas.

-“Por qué sueño cosas ficticias”.
Éste no se ha enterado. A ver, rey, cariño, corazón, luz de mi mañana… TODO EL MUNDO SUEÑA COSAS FICTICIAS. ¿Ya? ¿Más tranquilo?

-“Ciegos follando”.
¿Qué clase de pervertido eres? ¿Y por qué mi blog sale como resultado de esta búsqueda? Ah, claro, que es que mi blog sale como resultado de todo lo que contenga la palabra follar y derivadas.

-”Qué parte del cerebro permite enamorarse”.
Pues depende, si estás como yo ya lo único que te permitirá enamorarte de alguien será una lobotomía.

-“Follar contigo fue maravilloso”.
xDDDDD xDDDDDD Lo siento, lo siento, es que es muy bueno xDDDD
¿A qué alma cándida se le ocurre hacer algo tan patético como lanzar un mensaje como este al mundo de Internet? Las declaraciones de amor barra polvo maravilloso se le hacen a la persona en cuestión, repetid conmigo…

-“Las siete señales de que quiere contigo”.
Ah, pero, ¿son siete? Yo pensaba que sólo había una: que te arrimara la cebolleta descaradamente con cualquier excusa. A ver, pensemos siete señales, todo sea por el progreso humano:

a. Siempre que tenéis una cita aparece con un condón desenrollado en la mano.

b. Te mira descarada y despiadadamente el escote o el culete hasta el punto de salivar cual perrito de Pavlov.

c. Es extremadamente simpático contigo y finge que le interesa todo lo que le cuentas.

d. Te invita a cenar, tomar una copa… es decir, paga él, luego te está sobornando para que se la mames lenta e indiscriminadamente.

e. Te canta eso de “mmm… te he visto por aquí… y siento que me encaaaaaaantas…”. Otra vertiente es que aparezca vestido de Christina Aguilera (o, lo que es lo mismo, drag queen con mal gusto) y te baile el Lady Marmalade.

f. Insiste en que subas a su casa a mirar cómo crece su maceta de geranios.

g. Cuando quedas con él le aparece un bulto extraño entre las piernas…

-“Chicos y chicas con aerofagia para amistad”.No, a ver, no os riáis… que la amistad es una cosa muy seria. Porque está claro que cuando uno tiene aerofagia necesita tener personas cercanas con las que compartir su problema y que los estómagos gorgoteen al unísono. Pero Dior es sabio, y distribuyó sabiamente a las personas. Así, en cada grupo de amigos, sólo puede haber uno con aerofagia. Es lo normal. Imagínense una reunión de amigos todos con aerofagia… Imagínense que el camarero se equivoca y les pone agua con gas… Mejor no imaginen más.

Hasta aquí mi post consultorio para solucionar las dudas de las almas perdidas de Internet. Otro día ya si eso solucionamos las mías… Como siempre, el Paperblog al servicio del ciudadano de a pie.

[MACACO - Moving]

Posteado por: paperdeboat | Abril 19, 2009

Y llegó el fotolog

Alguien dijo alguna vez que tener un blog era algo mucho mas digno que tener un fotolog. No recuerdo a qué vino el comentario, seguramente estábamos teniendo una de esas conversaciones ombliguistas sobre la blogosfera. Probablemente nos estábamos criticando, hablando sobre lo putillas que podemos ser con nuestros posts y, sobre todo, con nuestros comentarios de tonteo explícito en plan “jo, tío, me encanta cómo le pones mantequilla de cacahuete al pan” para adular y llevarnos al huerto al que sea. Esas cosas.

Porque por blog se liga, claro que sí. Esto es algo tan básico que no tendría ni que decirlo. Lo mismo que se liga en bares, discotecas, cafeterías, autoescuelas, institutos y hasta en la cola del súper, que todo es ponerse. Al fin y al cabo, se trata de explotar un mercado y los hay que saben usar la palabra para lo que les dé la gana (y no quiero mirar a nadie). Sin embargo, el rollito fotolog es como más… no sé, tal vez tenía razón el que dijo que lo del blog es algo un poco más digno porque, al fin y al cabo, no se enseña carne hasta que no se pasa a los privados del messenger.

Tampoco es que esté diciendo que todos los fotologs sean iguales. Yo he tenido fotolog en una época de mi vida, pero reconozco que lo de enseñar carne nunca fue conmigo (tal vez porque tampoco hay mucho que enseñar, la verdad). Pero es genial comprobar cómo muchos de esos fotologs se convierten prácticamente en perfiles del gaydar. Porque en los fotologs hay mucha marica, que sí, que os lo digo yo, que tengo el tema muy estudiado. Y la gente tiene una autoestima que lo flipas, porque se hacen unas fotos que pa qué. Es decir, ya no se conforman con poner la típica foto en la boda de su primo con cara de borrachos, sino que una tarde de domingo como otra cualquiera toman la cámara digital, ese invento del diablo, se quedan en gayumbos y empiezan a hacerse autofotos desde cualquier perspectiva imaginable, haciendo posturitas y poniendo morritos. Ay, dios. Ahí es cuando te das cuenta del daño que ha hecho la Obregón con tanto posado-robado y las portadas de las revistas. Luego se queja el personal cuando las de Gran Hermano salen en la portada de la Interviu en tetas… Pero si yo creo que las fotos ya las tenían hechas desde mucho antes y que, probablemente, estaban colgadas en cualquier fotolog, ahí, a la deriva, sin que nadie les hiciera mucho caso.

Yo creo que esto, como todo, es adictivo. Primero empieza uno colgando una autofoto normal, haciendo el panoli delante de la cámara y que puede quedar hasta gracioso. Luego viene la fase mística: “yo mirando al infinito”, “yo haciendo de El Pensador de Rodin”, “yo haciéndome la dormida”, “yo con cara de ensueño”, que finalmente acaba desembocando en la fase insulsa también denominada “cuelgo cualquier cosa”: “yo comiéndome las croquetas que me ha hecho mi madre”, “yo recién levantado”, “yo con cara de no haber ido al baño en doce días”, “yo después de haber ido al baño tras doce días de estreñimiento” y así.

Luego, esto ya no es suficiente, y empiezan a quitarse ropa y a enseñar cacha. Aquí es donde las fotos comienzan a adquirir características que varían desde lo tronchante hasta la vergüenza ajena. “Yo en la playa con el paquete inflado a base de ositos de gominola”, “yo comiéndome un pirulo tropical con cara de viciosa pervertida”, “yo tumbado en la cama bocabajo sólo con unos gayumbos pegaditos que me marcan el culete y mirando a cámara tiernamente” (ésta es un cliché, en casi todas las cuentas de fotolog hay una. Creo que en Gay Sésamo enseñaron que era la mejor forma de poner palotes a los visitantes), “ yo tumbado en la cama bocabajo sólo con unos gayumbos pegaditos que me marcan el culete y mirando a cámara como una perra en celo” y así hasta la saciedad.

Cuando la saciedad llega se pasa al punto “os enseño mi cuerpo por etapas” y esto ya sí que es la monda. “Foto de mi nariz recién depilada”, “mis pectorales nada marcados, que ni estoy haciendo fuerza ni nada”, “mi bíceps natural, nada de gimnasios ni hormonas”, “os enseño mi pezón, para que me conozcáis mejor y eso”, “la uña del dedo gordo de mi pie izquierdo recién limada”… todo ofrecido como un incesante puzzle. Que los hay que hasta se hacen fotos de la campanilla, oigan.

Pero lo mejor son los textos. Debajo de una foto de unos labios cubiertos de nata montada puedes encontrar palabras tan interesantes como “pues nada, os pongo al día de mi superinteresantísima vida. Hoy es martes (fíjate, menos mal que me lo has dicho, yo que pensaba que era sábado y me iba a ir de marcha esta noche a los bares). Me he levantado (menos mal, pensaba que no te levantabas de la cama los martes) y me he comido tres peras. Luego he ido a cagar y entonces he descubierto que no había papel. Y le he dicho a mi madre que de qué iba, que si no iba a bajar al Mercadona a comprar el paquete de doce rollos de papel higiénico de oferta, que limpiarse el ojete con las hojas de la planta de Aloevera es intolerable”.*

*Texto basado en una actualización de Sandra, de su blog Éramos pocos y parió la abuela. Oh, Sandra, oh, te echo de menos, ¿por qué me has abandonado?”.

No me digan que no es para quedarse a cuadros escoceses. Por no hablar de los que ni saben escribir y, aparte del rollo abreviatura de sms (algo que únicamente le consiento al señor Devaneos porque él tiene estilo y puede hacerlo porque le sale de la churra) están esas aberraciones de la naturaleza que son las faltas de ortografía. Maldito sistema educativo, ¿en qué nos ha convertido? Juro que si vuelvo a entrar en algún sitio que albergue en sus confines el conjunto de letras “volbí ha berle”, “xico wapo” o “huvo navos del güerto de mi tía para cenar” me automutilo las partes bajas lenta y dolorosamente con una cuchara oxidada, damos y caballeras. Lo peor es que estos van de profundos por la vida y te sueltan una parrafada digna de novela de Javier Marías pero que parece escrita por un crío de dos años en plena explosión verborreíca.

Total, que al final el fotolog se convierte en un escaparate estupendo de lo guays que somos todos. Porque todos somos muy guays, eso no es discutible. Y no es que yo esté diciendo que sea malo, que me parece estupendo: cada cual busca la mejor forma de relacionarse y eso sí que no es discutible en absoluto (y esta vez no estoy siendo irónico) a pesar de que muchos aboguen por el rollo de “hay que conocer gente de manera normal”, como si fuera tan fácil y tan sencillo como levantarte una mañana, abrir la ventana y echar un gargajo al primer tío molón que pase por allí y quieras conocer (el escupitajo del amor, que se llama esta técnica). Lo que yo critico es la pose, esa pose infernal que todos intentan mantener a toda costa, no la forma de ligar o conocer gente.

Este despotrique no es más que una imperiosa necesidad de denunciar lo malo, malísimo, que está el mercado (porque, como sabemos, yo soy gay y, por tanto, lo único que me interesa es copular con otros mariquitusos de la especie). Al fin y al cabo, los blogs también son un catálogo donde cada cual adopta la pose que más le conviene o el papel que mejor sabe representar. El hecho de que sean palabras lo que se utiliza le da un aire, definitivamente, más decimonónico, pero no deja de ser una forma más de proyección egocéntrica hacia el exterior.

Lo que está claro es que mediante estos escaparates no se conoce a la gente. Puede ser una buena forma de entrar en contacto con alguien, pero para ir más allá de lo que se halla expuesto es necesario un arduo proceso de conocimiento. Yo mismo soy mucho más que las palabras que aquí se han reflejado hasta hoy (que son muchas, porque como sabéis la concisión no es una de mis virtudes) y me toca la moral que alguien que haya leído un par de posts míos crea saberlo todo sobre quién soy y lo que pienso.

Como dije la semana pasada, las personas no somos como las historias: no se nos puede contar. Mucho menos si somos nosotros los que hablamos sobre nosotros mismos.

[GEORGE MICHAEL - Too Funky]

Entradas antiguas »

Categorías