Dos amigos se encuentran en una azotea tras una fiesta de Halloween. A ella le acaban de dejar por ser demasiado independiente y no sentirse demasiado entusiasmada con su chico. Él esperaba reencontrarse con una chica disfrazada de calabaza a la que conoció hace cuatro años en esta misma azotea y en la que todavía piensa. Él se encuentra sentado en el suelo. Ella se acerca con un chal sobre los hombros a hablar con él y en mitad de la fría noche, de pie, delante de él, insegura, le confiesa:
-A lo mejor es que soy una persona fría. Esta noche Mike se ha puesto un disfraz absolutamente ridículo de Hansel por mí, pero no he querido ser Gretel. ¿Por qué no puedo ser Gretel?
-Porque aún no has conocido a tu verdadero Hansel. Un día conocerás a un tipo por el que te pondrás el disfraz más ridículo del mundo.
-¿En serio?
-¡Sí! Está en alguna parte. Igual que la calabaza putilla.
-¿Cómo eres capaz, Ted? -pregunta ella riendo abiertamente-. ¿Cómo eres capaz de pasarte la noche aquí en la azotea con este frío con la esperanza de que tu calabaza aparezca?
-Bueno… estoy borracho.
-Jajaja.
-Escucha. Sé que lo más probable es que el amor de mi vida no entre por esa puerta mágicamente disfrazado de calabaza a las 2:43 de la mañana, pero este sitio me parece tan bueno como cualquier otro para esperar.
Ella lo mira comprendiendo y, a continuación, se acerca y se sienta junto a él en el suelo, tapando sus piernas y las de él utilizando el chal que llevaba sobre los hombros. “Arrímate”, le dice.
Y los dos se acomodan a esperar.
De la serie Como conocí a vuestra madre, del capítulo titulado “La Calabaza Putilla”.
Y este video porque sí.