Es un hecho que todos navegamos en el mismo barco buscando exactamente lo mismo: AMOR. Así, con mayúsculas. En buena medida, nos guste reconocerlo o no, es lo que la mayoría de las veces nos mueve a ejecutar ciertos movimientos que tienen que ver con ese subconjunto poblacional que nos atrae (ergo, nos pone pinochos, hablando en plata). Entonces propiciamos un acercamiento con la esperanza (o tal vez no, allá cada cual) de que suene la flauta y podamos tener algo (que varía entre un casquete rápido y una casa en las afueras con jardín y cuatro churumbeles jugando con un perro labrador). Y esto, de por sí, no es malo, que digo yo que relacionarse está bien, hablar con la gente, conocer, aprender… lo que ocurre es que se ha instaurado una especie de “rasca y gana” al antiguo uso de las estampitas de los bollicaos y reina una filosofía de “folla mucho hasta que encuentres al amor de tu vida”, ésa gran excusa para meterla en caliente cada vez que se nos presenta la ocasión y que parezca políticamente correcto.
Por eso, en más de una ocasión, más de uno y más de una se encuentra con la papeleta de haber empezado algo indefinido con una persona con la que se ha restregado unas pocas de veces y descubrir que no les apetece en absoluto. Y entonces surge la gran duda de nuestros tiempos “¿cómo coño me deshago de él?”. Pues bien, algún desaprensivo inventó un día el Maravilloso y Fantástico Manual de las Excusas Inverosímiles Para Mandar a Paseo a tu Acompañante de Turno, y debieron distribuirlo un día que yo falté al instituto y así obtenemos toda una lista cuidadosamente elaborada de las formas más chachi pirulis de dejar o que te dejen. Si eres de los que dejan, siempre puedes ampliar nuevos horizontes y aprender algunas nuevas con el objetivo de no parecer un disco rallado y si eres de los que son dejados te encantará porque podrás ver con humor algunos instantes que en su momento fueron de lo más melodramáticos.
Grupo 1: No sos vos, soy yo.
En este caso, el individuo pretende cargar con toda la culpa de la ruptura, de forma que el otro se deshaga de las posibles inseguridades que el rechazo le puede generar. La pauta se desarrolla tal que así:
Mira, cari, tenemos que dejarlo. ¿Por qué? Pueeeeessss… mira, es que resulta que no estoy bien contigo. Pero no, no, por favor, no llores, no pongas esa cara. No es por ti. Es por mí. Tú eres una persona maravillosa, fantástica, genial, ultraguay, perita, divertida, guapa, me pones un taco, me la chupas de escándalo y hasta veo circulitos de colores cuando me encuentro tu nombre parpadeando en la pantalla de mi móvil. No eres tú. Es que yo… no sé…
Y es en este punto cuando tenemos, por supuesto, varios tipos:
a. No estoy preparado para mantener una relación. Porque mira, yo soy una cabra loca, no quiero estar con nadie y, definitivamente, necesito reorganizar mi vida marchándome un año a Australia para encontrarme a mí mismo. Tú no entras en mis planes y no podría darte lo que tú necesitas. Este tipo de discurso está muy bien, es muy respetable, pero dejará de serlo cuando al cabo de cuatro meses te enteres de que el mismo que te decía que no estaba preparado para una relación y manifestaba un terror supremo hacia el compromiso está a punto de casarse y tiene el piso comprado. Y no con un amor tórrido del pasado que ha resurgido sino, simple y llanamente, con el primero que se encontró cuando dejásteis de hablar el día de la ruptura.
b. Eres demasiado bueno para mí y, mira, es que yo no puedo darte lo que tú mereces. En estos instantes la lluvia arrecia contra la ventana y la música de Lo Que El Viento Se Llevó o “La Loba Herida” de Topacio (según el presupuesto) suena. Por supuesto, si eres tan maravilloso, fantástico y estupendo, el susodicho se refugia en que se siente una mierda a tu lado y profesando un complejo de inferioridad que, ingenuamente, cree que te situará en las alturas y en los pedestales de la plaza más cercana inmortalizado en estatua de semidios (cuando en realidad sólo quieres ahogarle la cabeza en el váter más próximo para que deje de hablar) te manda a paseo con una facilidad asombrosa. Clarostá, él se merece a alguien muchísimo inferior a ti, como has estado tan ciego, si tú eres lo más de lo más. Y, además, él sabe perfectamente que no puede darte lo que buscas… a todo esto, ¿es que alguien sabe realmente lo que busca? Porque de ser así, estoy seguro de que las cosas serían muuuuucho más sencillas. Tú te has pasado media vida concretando lo que buscas y ahora viene uno que te conoce de tres muerdos y ya lo sabe. Nos ha jodido.
c.Yo es que tengo mucho amor dentro de mí y necesito repartirlo a lo largo y ancho de esta vasta tierra que es el mundo. Que sí, que parece un caballero andante, pero no nos engañemos, lo que te está diciendo es que tiene unas ganas inmensas de tirarse a todo lo que tenga cabeza y, jopetas, tú le estás pidiendo una relación en la que haya fidelidad (es que tú también… mira que eres retorcido, coartando la libertad de tus semejantes… Hitler a tu lado era un mero aficcionado). Es decir, te deja porque quiere follar con todo cristo y tú estás muy bien, pero para dentro de veinte años, cuando el señor haya decidido que la tiene arrugada de tanto meneo y necesita sentar la cabeza.
Grupo 2: no me gustas un carajo.
Yo creía que sí, pero no. Yo soy lo más y deseo algo mejor. No eres bastante para mí. En este caso, el sujeto centra la causa de la ruptura en ti y se trata de hacer que pienses que se trata de algo que no has sabido hacer, decir o dar mientras él se considera la panacea del universo. La cosa sería tal que así:
Mira, cari, tenemos que dejarlo. Porque resulta que yo no estoy bien… no me encuentro a gusto contigo. No me haces ver circulitos de colores cuando me llamas y aunque me lo paso muy bien contigo no eres lo que busco.
Tenemos así…
a. Eres un kinder sorpresa sin sorpresa. De las mejores. Está claro. No me haces vibrar, no me haces sentir, no me haces flipar en colores por las mañanas. Eso sí, esto lo dice ahora, hace una semana era él el que se desvivía por hacerte reír y por prepararte la cena y el que te ponía doscientos ochenta y siete mensajes cada día sólo para decirte que pensaba en ti. Pero, de repente, te has convertido en una golosina chocolateada sin relleno. Vale. Tiene toda la lógica del mundo, sí señor. Si siguer así, la sorpresa la descubrirá, claro, es lo que pasa cuando uno tiene esa manera de romper los huevos (sean kinders o no).
b.Vas demasiado rápido para mí. Porque, claro, tía, él puede llamarte quince veces al día y decirte que te quiere al oido cuando se corre, pero si tú osas ponerle un mensaje confesándole que te gusta estar con él, es que te quieres casar y tener veintiocho hijos de cada sexo, y hasta tienes el ramo de la novia preparado en la mesa de casa, junto al vestido y la lista de invitados. Claro, coño, si es que… la culpa es tuya, que agobias a los tíos una barbaridad, se asustan y salen corriendo a llorar en las faldas de su mamaita:
-Mamáaaaaa, que un tío me ha dicho que le gustooooooooooooooooo… qué fuerte, si yo quería que me tratara mal o algo para tener una típica historia de chulo de discoteca…
-Paco, trae el cianuro, que yo ya no puedo más, que es la tercera vez este mes.
c. Eres un cáctus que morirás solo en el desierto. Las cosas iban aparentemente bien. Os estábais conociendo. Quedábais de cuando en cuando y os mirábais con ojitos de perrillas que se gustan. Pero, repentinamente, plof, eres lo peor. Porque mira, además de dejarte porque no le hayas dado lo que se suponía que le debías dar (que, a todo esto, nadie sabe todavía que coño era), la mala persona eres tú. El problema está en que no has sido lo suficientemente cariñoso con el sujeto… vamos, que te has comportado como una persona normal y no has dibujado su nombre en un corazón en la primera pared que te encontraste. Si en el anterior caso te pasaste, en este te has quedado corto o, al menos, es lo que te hace entender. “Es que yo quiero más pasión”. Nos ha jodido. Y yo un radar antigilipollas para que no me vuelva a pasar esto.
El problema… a ver como lo digo… el problema de todas estas situaciones es que las cosas no se dicen claras desde el principio. Si lo que querías era echar un polvo, ¡haberlo dicho y santas pascuas! Aunque, tal vez, el mayor problema sea que, al fin y al cabo, vivimos en una sociedad llena de peter panes que no saben lo que quieren (y que tampoco saben lo que no quieren y por eso ni te cogen ni te sueltan) y para los que el hecho de tener una relación, sea de la índole que sea, o algo con vistas a, les queda demasiado grande.
Enorme.
Todas estas excusas me aburren una barbaridad. Me aaaaaaabuuuuuurrrroooooooo.
Es lo que pasa cuando pides peras a quienes han querido convertirse en olmos…
Sobre todo cuando tú no dejas de ofrecer peras y nunca te dejas el corazón en casa. Como ella…
plas plas plas plas plas !!!! ( y de pie! )
Impresionante. Totalmente real, como la vida misma.
Cuando necesite una excusa vendré a consultarlas XDD y ya sabré lo que significan si un día me lo dicen.
El “vas demasiado rápido para mí”… juasss qué recuerdos… pues yo metería (sobretodo para artistas) la de ” es que necesito mi espacio vital ” que es una forma de decir ” no quiero ni compartir vida ni piso ni alquiler contigo ” XD
bravo!
Por: Chiqui el Agosto 1, 2008
a las 2:32 am
Me abstendré de hacer comentarios, No quisiera hacer otro post dentro del tuyo… :-S
Y del vídeo tampoco diré nada. Ah, sí, bueno, que yo hace tiempo que me dejé el corazón bien guardadito en el armario del cuarto de los trastos…
Por: Arrierita el Agosto 1, 2008
a las 5:58 am
XDDDD
pero esto sólo es el tema uno..
aún queda:
(talking in silver, es decir, envolver con excusas)
1. me voy de erasmus/a la playa/ (…) y no quiero tener un compromiso contigo, quiero ser libre como el viento pero luego al volver que retomemos lo nuestro..
2.mira, que quiero conocerte(blablaba) a ver si encuentro otro mejor mientras…
3.me he dado cuenta que ese está más bueno que tu..y no conjuntas con mi ropa..
XD
bss
Por: j. el Agosto 1, 2008
a las 8:24 am
Ays, Pape, es que si no pones ejemplos más concretos yo no me entero, jejeje.
A veces la realidad supera a la ficción.
Un beso!
Por: Pablo el Agosto 1, 2008
a las 11:21 am
me ha matao eso de “eres un cactus qmorira solo en el desierto” xDDDDD
la qme parece a mi un poco mas normal es la de no eres tu, soy yo (qalgo falle no kiere decir qel otro tenga la culpa o qno sea genial) y la de vas demasiado rapido. tampoco digo ir como tortugas xo esq hay gente qasusta!! sin prisa xo sin pausa hombreeee!!
aunq si qhay por ahi mucho borrego con la srelaciones… igual hasta yo lo soy un poco a veces jeje
me ha gustado mucho el video
por cierto, esta es buena. a una amiga mia le dijeron (agarrate): “te dejo porque tu vida corre peligro estando conmigo” jajajajajajajaj
Por: devaneos el Agosto 1, 2008
a las 11:51 am
A mí también me aburrían. Soberanamente. Claro que luego pensaba: “la culpa es tuya, bonita, que mira que ojo tienes que te los buscas con la imaginación de una roca y así te salen luego con lo que te salen…”.
En fin, que me alegro un montón de haber encontrado a mi medio pomelo ese…
Besos
Por: Nanny Ogg el Agosto 1, 2008
a las 3:45 pm
Y tanto que aburren! Puffffff…más que el Salsa Rosa o que los documentales de la 2 (porque, si, no tengo incoveniente en confesar que me aburren los documentales de la 2…¿qué ganaría diciendo que me encantan y que los veo todas las tardes??? Pero bueno, ese es otro tema
).
A ver si a alguno de estos “iluminados” encuentra un ratillo para sentarse y escribir excusas tontas nuevas y pasárselas después a los demás…unas cuantas nada más…las justas para que tengan nuevo material durante un tiempecillo y dejen de aburrir hasta esos niveles! ainssss!
Como siempre, cuanta razón que tienes, mi almaaaa!
Besitos Papercito!
Por: Martha el Agosto 4, 2008
a las 12:39 pm
Hola otra vez, Papercito! Me paso por aquí para avisarte de que tienes un regalito en mi blog! Y noooo, tranqui! No es un meme de esos engorriosos que te pasaba antes! Jajajaja!
Besitos!
Por: Martha el Agosto 6, 2008
a las 12:10 pm
Temazo!!!!!, de lo q hablas y la cancioncita, majete!!!!
A mi me has hecho recordarme en muchas de las situaciones, pero es q…. No me digas q tu nunca has utilizado nunca una de esas excusas???? y que no son excusas, son simplemente verdades disfrazadas. Pq lo normal es q cuando empiezas a conocer a alguien todo sea de color de rosa, si te mola, hasta q llega el momento q dices…. perdon, pero me he equivocado, me podian mas las ganas de estar con alguien y me deje llevar por el momento, ahora… realmente no eres lo q yo queria q fueras. Pero claro, como dices eso???? Pq entre otras cosas es dificil admitirlo uno mismo y bueno, por lo menos te diste cuenta a tiempo antes de verte con el ramo de flores en el altar. Q si, q cuando nos lo hacen a nosotros nos jode un huevo, pero nosotros tb tenemos nuestros momentos de “me he equivocado de puerta”, y claro q tocamos a esa puerta como desesperados al principio, pero cuando te la abren del todo y te das cuenta q lo que tu querias o lo que tu creias q habia detras no existe…. q haces??? cargas con el muerto para no hacerle daño???
La vida es un te doy y me das y el equilibrio es muy dificil de encontrar, hay que ponerse en lugar d los demas por muy gilipollas q estos sean, mas q nada pq… a veces asi, duele menos.
un besazo
Por: Ro el Agosto 7, 2008
a las 12:05 pm
Qué bueno. Me encanta la del cactus en el desierto, ji, ji. Saluditos!
Por: Craso el Agosto 7, 2008
a las 7:06 pm