Posteado por: paperdeboat | Junio 11, 2009

Sobre racismo

Hace días, pero muchos días, que no aparezco por aquí debido a mis muchas ocupaciones. No, no se trata de una crisis literaria. Ya les gustaría a algunos. No se preocupen, yo tengo para hablar de homosexuales y de guarras durante mucho tiempo más. Sin embargo hoy haré una pausa en mi colección de artículos para zorras frívolas y superficiales y me pondré a hablar de un tema serio. Sí, tía. Puedo hablar de algo serio si me lo propongo.

La cosa es que acudo hoy a mi espacio para desahogarme. Hace un rato he tenido una pelea con uno de esos individuos que recitan insistentemente como método para combatir el malestar que causa el paro que hay que ver los negros y los moros trabajando y ellos no, teniéndoles que dar de comer a su familia y un larguísimo etecé. Y no es la primera vez que le digo a alguien en su santa cara, por mucho que le duela, por mucho que le toque los huevos, que los negros, los moros, los chinos e incluso los periodistas también son personas que tienen que comer y que no tienen menos derecho que nadie.

A mí esto de que ése de ahí se podía haber quedado en su país me toca las pelotas en exceso. Yo no voy a entrar en temas de inmigración, ni en políticas, ni en pollas en vinagre. Ni siquiera os voy a llegar con la cantinela de que no debería haber fronteras porque todas las civilizaciones deberíamos convivir en armonía cogidos de la mano y formando el símbolo de la paz con nuestras cabezas. No. A mí todo esto me la pela un buen rato, un rato muy largo. Yo me atengo a la realidad y la realidad es que hay muchas personas en nuestro país y en otros (a ver si nos vamos a creer los únicos) que lo están pasando mal. Llámese crisis, llámese sistema de mierda. Me da lo mismo. Todas esas personas tienen que comer. Tienen que comer. Y para ello tienen que trabajar. Y a mí todas esas personas, de entrada, me parecen iguales en derechos y obligaciones (vamos, que tienen que comer igual, lo mismo).

Estoy hasta las pelotas de que los individuos piensen que el PP debería llegar al poder y echar a todos los inmigrantes, porque así se soluciona el problema. Estoy hasta las pelotas de que la gente piense que un negro no debería estar ocupando el puesto de trabajo de un español. Y estoy hasta las pelotas de que los malditos frustrados sociales desvíen su ira, su incertidumbre y su descontento hacia los más débiles en lugar de hacia la raíz del problema, donde verdaderamente empieza esto, que es en la mierda de sistema sociopolítico que venimos fraguando durante años. El moro que se gana la vida en una tienda no es el que hace que estés en paro y que no tengas trabajo para darle de comer a tus hijos. El negro que se parte la espalda (como te la podrías partir tú) trabajando en una obra no es el responsable. Joder. Que me tocan la moral. Y sí, es muy injusto, nadie está diciendo que no lo sea, pero ellos NO son los culpables ni los responsables. Y ya está bien de mandar a la gente a su país, porque no hace tanto tiempo que éramos nosotros, los putos españolitos, los que nos ganábamos la vida en otros países porque en España no había ni pa’ darle wiskas al gato.

Y sí, la gente que dice esto es RACISTA. Con todas las letras. Y me da igual la cantidad de veces que hayan comido con un ecuatoriano, con un argentino o con un bote de nata montada. Me la sopla la cantidad de paellas que hayan hecho juntos o que “tengan amigos negros y los traten bien. Son limpios y todo”. De poco me vale que te tomes un paellada con ellos si luego, a la hora de la verdad, piensas que tienen menos derechos que tú a trabajar y a vivir una vida digna.

Me hastía lo indecible que seamos tan jodidamente inútiles e ignorantes como para pensar que nuestro problema son los moros, o los negros, o los chinos. Joder. Y mientras tanto los políticos y las grandes empresas que explotan a inmigrantes sin papeles y a cualquier español (ellos no son racistas. Bueno un poco sí, a los españoles nos tratan mal y a los de fuera los tratan muy mal) por un sueldo mísero se frotan las manos porque saben que mientras nosotros nos seguimos tirando los trastos a la cabeza y seguimos insultando al que es de fuera sólo porque es de fuera, ellos seguirán frotándose las manos a la par que sus negocios suben y sus bolsillos engordan a costa de nuestra gilipollez congénita.

Y no es que yo pida la puta revolución del proletariado, lo único que pido es que la gente PIENSE antes de hablar y de actuar.

Joder.

Y ya de paso, lo repito, que no quede: PORQUE GRITES MÁS NO TIENES MÁS RAZÓN.

Y punto.


Respuestas

  1. Amén.
    Estoy de acuerdo en todo, Carlitos. Y me toca y llega pq esto lo vivo de cerca… Un beso

  2. a mi me ponen negro (y perdona por la expresión) este tipo de gente!!


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