El alma está en la boca

Sssshhh, no digas nada. Las palabras emocionadas salen de la boca demasiado deprisa y suelen terminar diciendo cosas que no son del todo verdaderas. Y debemos ser respetuosos con las palabras, porque son la vasija que nos da la forma. Los tiempos crueles son siempre mentirosos y vienen preñados de palabras malas. El hacha del verdugo no cortaría y la hoguera de la intolerancia no quemaría si no estuvieran sustentadas por palabras falsas. Ya lo dice la Biblia: al principio fue el Verbo. Es la palabra lo que nos hace humanos, lo que nos diferencia de los otros animales. El alma está en la boca. Pero, para nuestra desgracia, los humanos ya no respetan lo que dicen. Escucha con atención a fray Angélico y descubre la ponzoña escondida en su verbo sedoso. Es como su maestro: a Bernardo de Claraval le llaman el Doctor Melifluo porque sus palabras son como miel. Pero las palabras no deben ser como la miel, pegajosas y espesas, dulces trampas para moscas incautas, sino como cristales transparentes y puros que permitan contemplar el mundo a través de ellas.

“Historia del Rey Transparente”.
Rosa Montero.

Presentación de “Amar en tiempos de estómagos revueltos” y “Multitud” en Collage

Firmando libros como autores de renombre, como Ana Rosa Quintana

El viernes 24 de junio hicimos una presentación estupenda en la Librería Collage, la tienda que entiende. Por fin se llevó a cabo un acto oficial para dar a conocer el libro Amar en tiempos de estómagos revueltos y la novela Multitud. La cosa era que me habían ofrecido desde hacía meses realizar algo así, pero entre pitos y flautas (líos, líos, más líos y mi vergüenza, que tampoco ayuda) lo había ido postergando. Hasta que llegó la Semana del Orgullo LGTB y Miguel, el dueño de Collage, de lo más apañado, me interpeló:

-Mira, maricón, ¿hacemos la presentación ya o qué, que me tienes hasta el alma?

Claro, no pude negarme. Sobre todo porque él me lo puso muy fácil (me dijo el día, la hora y todo, sólo tuve que decir sí). Menos mal que se plantó en firme y me incluyó entre su agenda de actividades con motivo del Orgullo. Con eso consiguió hacerme vivir una experiencia muy bonita (ya estoy en plan moña. Santo Dior… ¡Cuándo me quitaré esta cara de princesa Disney!). Y es que me hizo mucha ilusión.

He de confesar que me encontraba de lo más nervioso, que parecía que me había metido algo, que estaba que me subía por las paredes en plan Spiderman (servidor es de natural aprensivo y mi humildad me empuja a experimentar verdadero terror cuando tengo que ser el centro de las miradas). Total, que era un manojo de nervios unos minutos antes y durante.

La verdad es que no pudo ir mejor. No sólo porque en Collage fueron de lo más simpáticos y acogedores conmigo, sino porque allí se reunieron algunos de mis mejores amigos apoyándome y ofreciéndome sonrisas y miradas cómplices que lograron tranquilizarme. Se mezclaban en el público con total naturalidad, entre los curiosos y otros fanses (qué guay, tengo fanses, qué total). Sí, creo que hubo un momento en el que dejé de dar botes para sólo tener un pulso poco adecuado para robar panderetas e ideal para hacer pajas.

Lo pasamos genial. El resultado no pudo ser mejor. No sólo porque se vendieran muchos ejemplares de ambos libros (pues claro, chaval, la pela es la pela, que estamos en crisis. ¿No te habías dado cuenta? Pues sí). También porque creo que todos nos divertimos mucho y mis esfuerzos por desligarme de las típicas presentaciones de libro coñazos en las que terminas bostezando a los dos minutos y hacer algo ameno y agradable tuvieron el efecto deseado.

Gracias a todos. Sois los mejores.

Para quienes no pudisteis acudir, os pongo un vídeo con un reportaje que resume un poco el asunto. Espero que os animéis y ver vuestras caras en la próxima. Porque habrá más, claro que sí. Eso ni lo dudéis.

Esto no ha hecho más que empezar.


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Por cierto, podéis adquirir Amar en tiempos de estómagos revueltos y Multitud en la Librería Collage, en C/. Ríos Rosas, 9, junto a la calle Armengual de la Mota, en Málaga, por los módicos precios de 12 y 13 euros respectivamente.